ADHD/ADD (Attention Deficit Hiperactivity Disorder / Attention Deficit Disorder) Trastorno Por Falta De Atencion Con o Sin Hiperactividad

¿Qué es el trastorno por falta de atención con o sin hiperactividad o ADD/ADHD?

Los chicos conocidos como «nerviosos» y  con trastornos de aprendizaje por hiperactividad y distracción, fueron catalogados de «hiperquinéticos» a partir de 1950.  Otras denominaciones empleadas en el pasado son las de Disfunción Cerebral Mínima o Síndrome Psicoorgánico.

Hoy en día hablamos de ADD (Atentional Deficit Disorder) o de Trastorno por falta de atención con o sin hiperactividad.

El ADD/ADHD es un cuadro que comienza en la infancia. Compromete entre el 3 y el 7% de los niños.  Es 4 veces más frecuente en niños que en niñas.

Se caracteriza por períodos breves de atención, distracción frecuente, impulsividad, inestabilidad afectiva y generalmente hiperactividad.  El aprendizaje de las tareas escolares y la relación con los demás niños tiene problemas. Comprender los límites o acatar las pautas de un juego resulta difícil.

Se encuentra entre los problemas médicos de mayor prevalencia en la población escolar, continuando en el 50 a 70% durante la adolescencia y en un 25 a 50% según las estadísticas en la población adulta.

Causas del ADD: Tiene una clara base orgánica o bioquímica de la cual vamos conociendo de a poco los detalles.  Se entiende que el cerebro tiene un déficit en los circuitos que emplean catecolaminas.  La Resonancia magnética Nuclear y la Tomografía por emisión de Positrones muestran alteraciones en los lóbulos frontales –regiones preorbitarias-, y núcleos grises del cerebro –caudado, globo pálido y núcleo accumbens-. Los neurotransmisores dopamina y noradrenalina juegan un rol central.

La genética jugaría un rol nada despreciable en un gran porcentaje de los pequeños pacientes.  De todos modos por lo menos el 10% dependerían de alteraciones cerebrales no hereditarias,  como problemas del parto, encefalitis o intoxicaciones con metales pesados.

 

Es fundamental antes que nada, el adecuado diagnostico.   La evaluación pediátrica –descartar parásitos-,  los estudios neurológicos clásicos y la fundamental evaluación psicopedagógica son un paso obligado en el correcto manejo de estos niños; porque no todos los chicos inquietos son ADD, ni todos los pacientitos tranquilos son normales.

Básicamente deben fijarse los padres si hay distracción, hiperquinesia e impulsividad.

Los siguientes son criterios diagnósticos, que deben estar presentes de forma constante en el niño por al menos 6 meses.  Estas características deben estar presentes antes de los 7 años de edad.   Los síntomas deben estar presentes en más de 1 ámbito (hogar, escuela, club).  No debe haber enfermedades médicas que puedan explicar los síntomas.

 

Por Inatención se entiende:

  • Falla en seguir con estrecha atención focalizada en los detalles las tareas del colegio u otras actividades, y cometen errores por falta de cuidado.
  • Les cuesta seguir un juego o las tareas, por dificultad en mantener la atención.
  • No parecen prestar atención cuando se les habla directamente.
  • Fallan frecuentemente al querer seguir las instrucciones para una tarea o trabajo (no por falta de comprensión ni por oposición).
  • Dificultad en organizar sus tareas y actividades.
  • Manifiesta rechazo por las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
  • Pierden frecuentemente los útiles escolares y los juguetes.
  • Se distraen por cualquier estimulo externo.
  • Olvidan muchas veces de hacer actividades cotidianas y rutinarias.

Por Hiperactividad se entiende:

  • Se levantan de la silla en el colegio sin razón aparente.
  • Corren o trepan excesivamente, o lo hacen cuando es inapropiado.
  • Se retuercen en el asiento, y mueven inquietantemente sus manos opies, o juegan con sus dedos.
  • Les cuesta participar o disfrutar de actividades de descanso y ocio.
  • Hablan sin parar.
  • Se mueven como si tuvieran un motor

Por Impulsividad se entiende:  

  • Responden antes de escuchar la pregunta completa.
  • No esperan su turno en los juegos o conversaciones.
  • Interrumpen o se entrometen en las actividades de otros y molestan.

 

El ADD es tratable.  El tratamiento debe incluir un programa multidisciplinario que contemple aspectos docentes, psicopedagógicos, psicológicos, farmacológicos y médicos.

Debe informarse adecuadamente a la familia.

La medicación tiene un papel importante en muchos niños ADD/ADHD. La idea no es calmar meramente los síntomas, sino restablecer el funcionamiento y equilibrio bioquímico de los circuitos cerebrales.

Psicoestimulantes:    muchos fármacos se han empleado como tratamiento, pero desde 1988 en que la FDA dio el visto bueno al metilfenidato, esta droga  ha sido la de elección por su efecto simpaticomimético (similar al de los neurotransmisores de la familia de las catecolaminas).  Este fármaco compensaría en el cerebro el  déficit de catecolaminas, responsable de los síntomas.  Hay muchos otros fármacos que se emplean actualmente como el metilfenidato de liberación controlada y la atomoxetina, y otros tantos en investigación con buenas perspectivas.

Antidepresivos:   menos empleados que los psicoestimulantes, han demostrado también ser efectivos.  Se usan cuando hay contraindicación o ausencia de respuesta a los psicoestimulantes.

Antihipertensivos:   la clonidina y la guanfacina se emplean para algunos trastornos conductuales.

La medicación al ayudar al niño a concentrarse, a mantener la atención y a controlar su impulsividad, permite mejorar la respuesta a las terapias psicológica y psicopedagógica, pilares también muy importantes del tratamiento del ADD.

 

Dr. Alejandro G. Andersson
 I.N.B.A.  INSTITUTO DE NEUROLOGIA BUENOS AIRES
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